¿Cómo sería Homeland en la vida real?

Publicado: diciembre 23, 2012 de ivangimenez en Uncategorized

ivangimenez:

En Tras las Huellas de Heródoto he publicado este post sobre ¿ en qué se parece la lucha antiterrorista en EEUU con lo que vemos en la serie Homeland? Espero que os guste, y ojito que hay algún spoiler.

Originalmente publicado en Tras las huellas de Heródoto:

Terminada ya la segunda temporada de Homeland (aún estoy alucinado con el final) me parece una buena excusa para hablar sobre las trazas de realidad que tiene la serie en cuanto al mundo de la inteligencia y el contraterrorismo. Como ya hice con Juego de Tronos, voy a intentar explicar que hay de cierto y de falso en las andanzas de agentes como Carrie Mathison y el sargento Nicholas Brody.

Esta semana, Foreign Policy y Foreign Affairs han dedicado artículos a analizar que hay de cierto y falso en lo que la serie nos muestra. Así de entrada, os digo que las operaciones antiterroristas en la vida real dentro de Estados Unidos no se parecen en nada a lo que nos enseña Homeland. Voy a intentar ser muy cuidadoso con los spoilers, pero advierto que a partir de ahora habrá alguno.

Así de entrada, todos alucinamos con…

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Ayer murió Xavier Batalla, corresponsal diplomático de La Vanguardia, y uno de los referentes del periodismo internacional en este país. Una pérdida que lamenté, y desde aquí quiero mandar todo el apoyo a la familia. Personalmente, tuve la suerte de tenerlo como profesor en la Universitat Pompeu Fabra, y es uno de los buenos recuerdos que guardo de la docencia en aquella época.

Eran comienzos del año 2002, el mundo llevaba un tiempo patas arriba. Estados Unidos había invadido Afganistán, los atentados del 11-S estaban muy recientes, se veían nubarrones de guerra en Irak, Segunda Intifada,… el escenario era apasionante para todos aquellos que les interesaba la información internacional.

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Batalla nos intentó enseñar a analizar la actualidad de manera más pausada. Le gustaba buscar en la Historia las razones de lo que estaba sucediendo, algo que a mí como apasionado del pasado debo reconocer que me cautivó. Recuerdo su primera clase citando a Tucídides, recordando como narró el cambio de un nuevo orden con la Guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas.

Le gustaba referenciar los momentos que habían traído un cambio en el equilibrio de potencias: la Paz de Westfalia (1648), el Congreso de Viena (1814), Woodrow Wilson y la Sociedad de las Naciones,… También nos enseñó los grandes paradigmas en relaciones internacionales los realistas (que primaban la fuerza para mantener el equilibrio) y los idealistas (la política exterior debe estar guiada por principios morales).

En algunos descansos, aprovechaba para hablar con él y comentar más aspectos históricos. Recuerdo conversaciones valorando la paz de Utretch, la guerra franco-prusiana, el papel de EEUU en operaciones de paz de la ONU. Luego después de la universidad me gustaba leerle en La Vanguardia, ya que al fin y al cabo el mundo seguía girando: Guerra en Irak, ampliación de la UE, Obama,…

Veterano de La Vanguardia, El País, Diario de Barcelona, y El Correo Catalán. Uno de los pioneros del periodismo internacional en España. Hace una semana leía que le habían concedido el Premi Ofici de Periodista. Hasta siempre maestro.

Foreign Policy ha publicado recientemente un cambio, The Final Countdown, sobre el cambio de política de Estados Unidos con Irán, un endurecimiento de la Casa Blanca ante la prolongación de las negociaciones sobre el programa nuclear.

Bien, según el texto, EEUU se habría cansado de las maniobras dilatorias del régimen de los ayatolas y estaría dispuesto a presionar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en marzo sobre la poca voluntad de los iraníes para cumplir con la AIEA. El paso coincidiría con un nuevo informe de este organismo que, si no hay cambio de actitud, pondría de manifiesto el fracaso  de las negociaciones con el país persa.

De este modo, se podría legar a autorizar una intervención militar a partir de marzo (aunque quedaría por ver el papel de China y Rusia, y qué contundencia tendría el informe de la AIEA). En esta línea se ha pronunciado el embajador estadounidense en el organismo regulador de la energía eléctrica, Robert A. Wood.

Portaaviones USS George H. W. Bush, uno de los más modernos de la Navy

Supongo que a más de uno ya le habrá venido a la mente el recuerdo de lo sucedido con Iraq a finales de 2002 y que terminaron con la invasión de 2003. Es cierto, que aquí el lenguaje es mucho menos belicoso que en la época de la Administración Bush; pero cuesta imaginar cómo se puede aumentar las presión de manera efectiva. Además, los estadounidenses presumen que pueden descubrir cuando los iraníes estarían en posición de dar el paso para comenzar a producir una bomba nuclear. De momento, han dicho que no han dado el paso.

La Administración Obama ha sido cauta con la cuestión iraní, optando por la presión diplomática y una contención militar coordinada con los aliados del Golfo. En este sentido y tal y como apunta Foreign Policy, Hillary Clinton ha afirmado que los próximos meses serán decisivos para conocer el futuro del programa nuclear iraní, en especial antes de que se celebren las elecciones en Irán (junio de 2013). Pero de momento, no se habla claro de un ataque.

¿Realmente podríamos acabar con un escenario como el de 2003? Cuesta creerlo. Aquí hemos hablado del estilo de guerra secreta de Obama, pero no parece que vaya a acercarse a los postulados de Bush con los que ha marcado distancias. Un endurecimiento de la retórica podría servir para intentar calmar a su aliado Israel, que parece más proclive a la intervención militar (aunque es dífícil que pueda llevarla a cabo en solitario, como he comentado aquí diversas veces).

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Netanyahu en la ONU advirtiendo sobre los riesgos de un Irán nuclear

Entre Washington y Tel-Aviv hay una diferencia en la manera de referirse al programa nuclear iraní. Benjamin Netanyahu ha dicho que hay que impedir que irán tenga la capacidad para construir una bomba atómica (esto implica que hay que cortar de raíz el proceso de enriquecimiento de uranio). Mientras que la Casa Blanca habla de evitar que fabrique la bomba, sin cuestionar el derecho a disponer de la tecnología para un uso civil.

Tampoco podemos descartar que una amenaza de intervención militar sea un farol para suavizar la postura iraní en la mesa de negociaciones y ante la AIEA; y así ofrecer un signo inequívoco de que no seguirá avanzando para conseguir armamento. Tal y como apunta Foreign Policy, el problema de dejar claro que marzo es una fecha límite es que EEUU se juega su credibilidad como gran potencia, si Teherán ignora el ultimatum. Entonces, habría que recurrir a la fuerza.

Los combates entre Israel y Hamas han llegado a los Social Media. Al igual que lo sucedido en las revueltas de Túnez y Egipto o en guerras como Libia, Siria o Afganisfán, la Web 2.0 se ha convertido en un canal más para seguir los conflictos de una manera muy directa, al estilo de lo que en su momento supuso la cobertura de la Tormenta del Desierto por parte de la CNN.

Destaca especialmente la extensa e intensa campaña de imagen que está llevando a cabo el Ejército de Israel en Twitter, Facebook y Youtube. Desde un primer momento han dado amplia información sobre la emboscada a sus hombres en noviembre, los ataques de Hamas con cohetes, la respuesta de su aviación y las acciones de su sistema antimisiles, Cúpula de Hierro.

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Presunta munición de fósforo blanco utilizada por las IDF en Gaza en 2008

Esta semana han arreciado las hostilidades en especial desde que Israel desencadenara la Operación Pilar Defensivo y matara en un bombardeo al líder militar de Hamas, Ahmed Jabari. Muy poco después de llevar a cabo esta operación, se podía ver el vídeo en YouTube, sólo son 10 segundo pero que muestran la letal eficacia. Las cuentas en Twitter y Facebook de las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) difundieron esta información y otros datos con una eficacia de manual de Social Media.

Número de ataques de Hamas, objetivos islamistas destruidos, imágenes de los destrozos de los cohetes… Incluso intercambio de amenazas entre las cuentas de la IDF y las brigadas Al Qassam, brazo armado de Hamas. Todo esto se ha podido ver en las Redes. Aunque este último aspecto podría vulnerar las políticas de uso de Facebook y Twitter, tal y como ha apuntado este artículo de El País.

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Dentro de la estrategia israelí 2.0, destaca el blog de sus fuerzas armadas, que ha optado por la gamification, ese concepto tan de moda en el mundo del Social Media. Las IDF te premian por difundir el contenido en la web con badges al estilo de otras Redes como Foursquare o GetGlue, y así se suben rangos en un imaginario escalafón castrense. Se puede encontrar todo tipo de información, mapas, datos sobre Hamas,… Ejercicio de transparencia o propaganda, que cada uno juzgue.

Sin duda se trata de una apuesta fuerte y digna de análisis. Es un paso más en el control de la información en tiempo de guerra. Israel quiere ofrecer al mundo su visión del conflicto, es su gran baza. Seguramente los jefes militares y la cúpula política hebreos tienen muy presente el ataque sobre Gaza en 2008, la Operación Plomo Fundido, quieren ganarse a la opinión pública mundial, y por eso inciden especialmente en que ahora están defendiendo sus hogares, y en acusaciones a Hamas que utiliza a los civiles como escudos humanos. Si la gente se pone en contra como hace cuatro años, Tel Aviv puede recibir presiones para que detenga las operaciones militares.

Hamas también intenta jugar sus bazas, aunque con menos pericia que los israelíes. Hemos visto como los militantes islamistas participan en el juego de las amenazas, mientras que también ofrece informaciones desde su punto de vista. También intentan ganarse a la opinión pública, amparándose en las simpatías que despierta la población civil palestina.

Imagen de propaganda israelí para ganar la batalla de la opinión pública mundial distribuida por Facebook

Ya que estamos en un entorno 2.0, no podía faltar la ciberguerra que tanto nos gusta analizar en este blog. Anonymous ha alertado que Israel ha intentado corta Internet y la electricidad en Gaza, lo que ha despertado una campaña de este grupo explicando a los palestinos como recuperar la conexión, y como no, han hackeado decenas de sitios.

Para finalizar y como recapitulación, una breve guía para seguir el conflicto por Redes Sociales. Las IDF tienen la cuenta oficial en Twitter de @IDFSpokeperson y en español tienen el siguiente canal: @FDIonline. En Facebook también hay espacios en inglés y castellano. Para seguir a Hamas está @AlqassamBrigade, que es la cuenta que he comentado anteriormente. Para quien quiera una visión más neutral, tenemos el inestimable trabajo de gestión de contenidos de Andrew Carvin (@acarvin). Para los amantes de Instagram se pueden sorprender con las imágenes que cuelgan los propios soldados israelíes mientras se preparan para una hipotética incursión terrestre.

Llevaba unos cuantos posts que no me refería al conflicto entre Israel e Irán. Aprovechando dos hechos sucedidos recientemente voy a retomar el tema. En concreto me refiero al derribo de un drone de la República Islámica sobre territorio hebreo, y una hipótesis centrada en una operación de fuerzas especiales de las IDF contra el programa nuclear de Teherán. Todo esto a la espera que se confirme la noticia del New York Times sobre un posible acuerdo de Washington con el régimen de los ayatolás sobre la cuestión atómica.

El pasado 6 de octubre un F-16 israelí derribó un avión no tripulado en su espacio aéreo, sobre el complejo nuclear de Dimona. En principio se dijo que era de origen desconocido, pero poco después se supo que era de fabricación iraní y operado desde Líbano por Hezbollah. Los militares de Teherán no han tardado en salir a confirmar la noticia y a “enseñar músculo”, poco después de presentar su modelo de drone con un alcance de 2.000 kilómetros; y han asegurado que sus UAV’s han entrado en Israel en docenas de ocasiones.

Desde luego, se trata de un intento iraní de marcar el paso en la guerra secreta que mantiene con Israel y Estados Unidos, a la espera de que se desencadenen unas hostilidades abiertas. Por un lado, se hace patente una vez más que Hezbollah es un activo de los ayatolás para desestabilizar a Tel Aviv en caso de conflicto, y en 2006 ya se vio que eran un enemigo muy duro para el Tsahal (el ejército israelí perdió a 121 soldados en aquellas operaciones).

Desde luego, que el uso de un drone habrá puesto muy nerviosos a los israelíes. Hará falta ver cuales son las capacidades reales de estos ingenios volantes iraníes, pero sólo hay que recordar como Israel reacciona con contundencia ante los cohetes rudimentarios de Hamas.

Complejo nuclear israelí de Dimona

La otra noticia que me ha llamado la atención recientemente es un artículo de Foreign Policy, una de mis publicaciones de cabecera. Se titula The Entebbe Option. Toda la prensa, y aquí también, se ha centrado en las opciones israelíes de atacar por aire las instalaciones nucleares iraníes. Pues aquí se sopesa la opción de una audaz operación de comandos, como la sucedida en la capital de Uganda en 1976.

La unidad encargada serían los Sayeret Matkal, unidad creada inspirándose en el SAS británico. Su objetivo sería destruir las instalaciones de Fordow donde se enriquece buena parte del uranio. Sería muy arriesgado, porque el complejo está muy bien protegido, y los comandos podrían verse rodeados por los refuerzos iraníes.

Parece una locura. Pero no olvidemos que el ministro de Defensa Ehud Barak y el primer ministro Benjamin Netanyahu son veteranos de la unidad de comandos, y participaron en operaciones arriesgadas (por cierto, el hermano mayor de Netanyahu fue la única baja israelí en Entebbe), lo que sin duda pesará en la planificación de un hipotético ataque a Irán. Tampoco olvidemos la larga tradición del ejército de Israel de lanzar las operaciones más audaces. En 1967 sorprendieron al mundo con unos raids minuciosamente preparados que les dieron la superioridad aérea durante toda la Guerra de los Seis Días, o el contraaque de Arie Sharon a través del Canal de Suez en 1973.

Estos días las Redes Sociales y blogs españoles han hecho especial hincapié en que Irán quiere crear su propio Internet para liberarse de la influencia occidental; asimismo y como consecuencia, censurarían Google y su servicio de correo Gmail. La noticia ha servido para que muchos se fijaran en la situación de la libertad de expresión de los iraníes, y en especial en el acceso a la información que circula en el ciberespacio.

La propuesta del gobierno iraní no es nueva, ya se habló el año pasado. Se trataría de crear una nueva Red “limpia de contenido ofensivo creado desde Occidente, y para defenderse de los ataques cibernéticos que tanto he analizado aquí. Pero evidentemente, tras estos movimientos “defensivos” se esconde un intento de censurar y controlar a la Web. Irán cuento con unos 28 millones de usuarios de la Red, una de las tasas más altas de todo Oriente Medio.

Conviene tener muy presente que la República Islámica está en el podio mundial del control y censura en Internet. Teherán va sólo por detrás de detrás de China y Vietnam, en lo referente a ciberactivistas arrestados. Reporteros sin Fronteras en su informe anual sobre la libertad en la Red, Internet Enemies, cataloga al país como “enemigo de Internet”. En la última edición del documento, además de sus acompañantes de podio, también comparten este ignominioso privilegio con estados como Bahrein, Siria, Birmania, Cuba, Arabia Saudí, Uzbekistán o Turkmenistán. Como podéis ver paraísos democráticos…

La noticia de la creación de una Red propia puede parecer una frikada de un régimen extraño y con fama de locos. Pero esto sería hacer un análisis muy simplista. Evidentemente, con esta acción se pretende evitar el acceso de los ciudadanos iraníes a diversas fuentes de información que van contra los intereses del régimen. Como he dicho, los ayatollahs son unos alumnos aventajados en el control y han intentado controlar la Red desde su eclosión a principios de este siglo.

La oposición iraní y en especial los ciberactivistas (o netizens) encontraron en los blogs (y posteriormente Twitter y algunas Redes Sociales) unos buenos instrumentos para esquivar la censura del régimen islamista. Pero Teherán también reaccionó rápido y puso en marcha una serie de instrumentos represivos muy duros; en parte con ayuda de China. El punto culminante de esta política coercitiva fue la creación de un cuerpo de Ciberpolicia en 2011 -un brazo más de la todopoderosa Guardia Revolucionaría-. Se trata de la consecuencia lógica de las medidas puestas en marcha previamente y que quedaron patentes en las revueltas de 2009 que cuestionaban el resultado de las elecciones presidenciales.

Según RSF, los iraníes son expertos en controlar el ancho de banda en momentos críticos o donde puede producirse un estallido social. Un ejemplo reciente han sido las elecciones legislativas del pasado marzo. Este sistema se ha copiado en lugares con una conflictividad similar como Bielorrusia. 

Desde el régimen se llegó a bloquear Twitter, sí fue en aquella revuelta donde comenzó a hablarse del uso de esta red de microblogging para organizar rebeliones; dos años antes de la Primavera Árabe. También Ahmadineyad y sus seguidores fueron los primeros en intentar controlar su acceso, como luego harían Mubarak y sucedáneos. Además, Irán estaría ayudando a Siria en la persecución de ciberactivistas (como parte de su colaboración para acabar con la rebelión contra Al Assad).

De igual manera, el régimen ostenta el triste record de ser el primer país en condenar a muerte a dos netizens en 2010 (ambos han sufrido largos procesos y sus condenas se han ratificado este año). Fue el irano-canadiense Saeed Malekpour y Vahid Asghari. El primero diseñó un sistema para subir fotos a Internet, el régimen le acusó de difundir imágenes pornográficas, y de cometer un delito de insultos al Islam; también le acusaron de agitador contra el gobierno por gestionar portales de noticias críticos con Teherán. Asghari es un blogger al que se le acusa de blasmefia, corrupción de la juventud por difundir pornografía y de colaborar con Israel y Estados Unidos. Ahmadreza Hashempour (administrador de una web de información) y el humorista Mehdi Alizadeh han completado el siniestro ranking de las cuatro sentencias a muerte de ciberactivistas. 

Volviendo a los sistemas de control y filtrado, además de la ayuda tecnológica de China, RSF indica en su informe que los iraníes han conseguido tecnología israelí a través de una compañía danesa, que revendía el equipamiento de vigilancia a la República Islámica. Por último, recomendación cinematográfica relacionada con este post: The Green Wave, una película sobre las revueltas de 2009. 

La guerra contra los cárteles en México suele ocupar nuestros informativos con cierta asiduidad, aunque se suele realzar más la vertiente morbosa con el puro y duro recuento de víctimas, y con detalles escabrosos de las ejecuciones. Pero a veces noto a faltar algún dato más sobre la actitud que está teniendo Estados Unidos con la ola de violencia que sufre su vecino.

Pero rascando en publicaciones estadounidenses y mexicanas se pueden utilizar datos muy interesantes sobre la implicación de Estados Unidos en la guerra contra los cárteles. Más de la mitad los más de 47.000 muertes desde 2006 (cuando el presidente mexicano Felipe Calderón utilizar toda la fuerza contra los señores de la droga) se han producido en los estados fronterizos, por lo que se entiende la preocupación del Tío Sam por esta inestabilidad a sus puertas.

Marines mexicanos en una operación contra  los Zetas

La implicación de Washington en la lucha contra el narcotráfico de sus vecinos se articula a través de  la Iniciativa de Mérida. Un acuerdo aprobado en 2008 por la Administración Bush y que firmó con México, los países de América Central, Haití y la República Dominicana. Contemplaba principalmente ayuda económica y material para las fuerzas de seguridad de estos estados, por un valor de 1.400 millones de dólares.

Con el cambio de Gobierno en la Casa Blanca en 2009, Hillary Clinton reconoció la parte de responsabilidad de su país en el conflicto, y que por ese motivo iban a colaborar con la estrategia del entonces presidente Calderón. Esta responsabilidad es por la demanda de droga en el interior de EE.UU y por la venta de armas. Según una serie de operaciones cuestionadas de la ATF (Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de fuego y Explosivos), el 90% de los arsenales incautados a los cárteles provienen del norte de Río Grande.

Distribución geográfica de los Cárteles Mexicanos. Fuente. Stratfor y elaboración propia

El siguiente paso de la implicación de EEUU fue la renovación de la Iniciativa de Mérida pero ampliando el ámbito de actuaciones a la lucha contra la corrupción judicial y política.  Aunque, todo parece que puede ir más allá. Recientemente han aumentado las noticias de la implicación de personal militar y de inteligencia en la persecución de los cárteles de la droga.

La revista mexicana Proceso publicó este reportaje donde hablaba de la colaboración militar entre el gobierno de este país y Estados Unidos para capturar o matar a Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del cártel de Sinaola, el criminal más buscado a ambos lados de la frontera (no he podido resistirme a escribir esta frase). El blog Danger Room de la revista Wired (con buenas conexiones con el Pentágono) recogió la noticia.

Rifle AR-15 de fabricación estadounidense y encontrado en manos de los cárteles

Según estas informaciones, EEUU habría ofrecido a los SEAL para “cazar” a “El Chapo”, en una operación parecida a la que acabó con Osama Bin Laden. Finalmente, el gobierno de Felipe Calderón habría rechazado el operativo propuesto. Pero la intención de Washington es volver a ofrecérselo al gobierno entrante de Enrique Peña Nieto (PRI).

Otro elemento a tener en cuenta es la emboscada que sufrieron dos “agentes” que fueron tiroteados en un vehículo de la embajada por agentes corruptos de la policía federal. El incidente presentó muchas dudas al principio, finalmente New York Times publicó que eran miembros de la CIA, parte de un operativo conjunto contra los cárteles (en un primer momento se dijo que eran responsables de la seguridad de la delegación diplomática). Según el rotativo neoyorquino, el incidente habría dejado patente la descoordinación entre policías y militares mexicanos (la Marina, a través de uno de los suyos que acompañaba a los estadounidenses, avisó repetidamente del ataque de los federales). En definitiva, Washington habrá reforzado su convencimiento de que sólo confía en la Marina mexicana.

Por último, también conviene destacar la presencia de 200 marines estadounidenses en Guatemala. Son parte de la Operación Martillo, un esfuerzo multinacional para controlar la salida de droga de América Central. Pero estos uniformados actúan en un territorio donde el cártel de los Zetas se habría hecho fuerte para operar desde allí, su labor es entrenar y asesorar a las fueras guatemaltecas y sólo pueden usar sus armas en defensa propia. Es un paso más en la implicación estadounidense en ese país, donde ya actúan agentes de la DEA (agencia antidroga).